Un estudio reciente publicado en la revista Scientific Reports revela que el uso de un purificador de aire HEPA en el hogar durante un mes puede producir una mejora pequeña pero significativa en la función cerebral de personas mayores de 40 años.
La investigación, realizada con 119 participantes de entre 30 y 74 años que viven en Somerville, Massachusetts, un área con altos niveles de contaminación del tráfico debido a su proximidad a la Interestatal 93 y la Ruta 28, encontró que los purificadores HEPA, que eliminan partículas en suspensión del aire, pueden tener un impacto positivo en la salud neurológica.
Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno usó un purificador HEPA durante un mes, seguido de un purificador falso (que tenía el mismo aspecto pero sin filtro activo) durante otro mes, con un descanso de un mes entre medio. El segundo grupo siguió el orden inverso. Después de cada período, todos los participantes realizaron pruebas que evaluaron su memoria visual, velocidad motriz, función ejecutiva y flexibilidad mental.
Estas pruebas incluyeron tareas como dibujar líneas entre números secuenciales para medir memoria y velocidad, y entre números y letras alternadas para evaluar el pensamiento flexible y el control atencional.
Según los investigadores, aunque se sabía que la exposición a partículas finas del aire está vinculada a problemas respiratorios, cardiovasculares y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, pocos estudios habían analizado si reducir esa exposición con purificadores HEPA podía mejorar la función mental.
Los resultados sugieren que mejorar la calidad del aire en interiores mediante filtros HEPA podría ser una estrategia accesible para apoyar la salud cerebral en adultos de mediana edad y mayores.
