Según diversos estudios, incluso unos pocos minutos de meditación pueden ayudar a reducir el estrés. Investigaciones indican que la meditación produce cambios en el cerebro, tanto antes como después de su práctica, afectando áreas relacionadas con la atención y la regulación emocional. Además, un estudio a largo plazo realizado por el Instituto de Ciencia de la India (IISc) sugiere que la meditación sostenida puede mejorar la claridad de las señales cerebrales, potencialmente agudizando funciones cognitivas como la concentración y el procesamiento de información.
Meditación breve y sus efectos en el cerebro: estrés, neuroplasticidad y mejora cognitiva
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