“La Armada iraní yace en el fondo del mar, completamente destruida: 158 barcos”, se jactó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 13 de abril en su red social Truth Social. En el mismo mensaje, Trump añadió: “Lo que no hemos atacado es el pequeño número de lo que ellos llaman barcos de ataque rápido”. Se trata de pequeñas lanchas de la fuerza naval de la Guardia Revolucionaria iraní, que Trump había descrito previamente como no representando “una gran amenaza”. Sin embargo, este miércoles, esas lanchas atacaron tres grandes buques portacontenedores.
Dos de esos buques fueron obligados a dirigirse a puertos iraníes tras haber supuestamente intentado cruzar el estrecho de Ormuz sin autorización de la República Islámica, según informó El País.
Dos de ellos fueron obligados a dirigirse a puertos iraníes por haber supuestamente tratado de atravesar el estrecho de Ormuz sin la luz verde de la República Islámica.
