El Consejo Europeo ha aprobado definitivamente el préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania y ha adoptado nuevas sanciones contra Rusia.
El primer ministro húngaro Viktor Orbán ha decidido no renovar su apoyo al préstamo para Ucrania, generando tensiones dentro del Consejo. Según fuentes del Consejo Europeo, Orbán condiciona su respaldo a la reapertura del oleoducto de Druzhba, cerrado tras un bombardeo ruso, a través del cual Ucrania y Eslovaquia podrían recibir gas ruso hasta finales de 2027.
El Consejo Europeo ha respondido que no se puede retroceder en los acuerdos ya establecidos y ha confirmado que la primera tranche del préstamo será desembolsada en abril. Asimismo, ha señalado que está colaborando con las autoridades ucranianas para facilitar la reapertura del oleoducto, aunque insiste en que dicha cuestión no puede vincularse al préstamo.
Los 25 Estados miembros, excluyendo Hungría y Eslovaquia, consideran inaceptable la actitud de Orbán y afirman que no reabrirán las negociaciones ni aceptarán un intercambio vinculado al oleoducto.
En paralelo, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski ha sido invitado a participar personalmente en los debates del Consejo Europeo sobre Ucrania. Sin embargo, Orbán ha anunciado que llegará tarde a la cumbre, a mitad de la tarde, debido a los festejos relacionados con la revolución húngara, lo que le hará perderse la discusión sobre Ucrania.
Durante su ausencia, Eslovaquia, representada por su primer ministro Robert Fico, actuará en representación de Hungría. Fico ha manifestado reservas sobre el decimonoveno paquete de sanciones contra Rusia, lo que podría afectar la posición común de la UE en materia de política exterior y de seguridad.
