Un estudio reciente publicado por el South China Morning Post revela que cocinar en casa al menos una vez por semana podría estar asociado con un menor riesgo de desarrollar demencia, especialmente en personas mayores de 65 años.
La investigación, basada en datos de casi 11 mil participantes de 65 años o más provenientes del Japan Gerontological Evaluation Study, siguió la salud cognitiva de los involucrados durante seis años, hasta 2022.
Los resultados mostraron que quienes cocinaban en el hogar una o más veces semanalmente tenían un riesgo reducido de demencia: un 23 % menos en hombres y un 27 % menos en mujeres, en comparación con quienes no cocinaban con tanta frecuencia.
Además, los investigadores observaron una mayor reducción del riesgo entre aquellos que no tenían experiencia previa en la cocina, lo que sugiere que iniciar esta actividad, incluso tarde en la vida, podría tener beneficios cognitivos.
Según los expertos, cocinar no es solo una tarea rutinaria, sino una actividad compleja que involucra múltiples funciones cerebrales, como la planificación, la toma de decisiones, el uso de la memoria, la coordinación motriz y el pensamiento organizativo.
Este estímulo mental continuo ayuda a mantener las funciones cerebrales activas y podría contribuir a retrasar o reducir el riesgo de deterioro cognitivo asociado con la edad.
