El ministro de Defensa de Israel, Katz, declaró el 23 de abril que las fuerzas armadas israelíes están preparadas para reiniciar las hostilidades contra Irán, a la espera de la autorización estadounidense. En un comunicado en video, Katz aseguró que Israel ha definido sus objetivos militares y está listo para actuar tanto en defensa como en ofensiva.
Según Katz, el plan de acción incluye el asesinato del nuevo líder supremo iraní, Mujtaba Hamenei, así como la destrucción de instalaciones estratégicas iraníes, entre ellas sistemas de energía y electricidad, y otras infraestructuras económicas clave. El objetivo declarado es provocar un retroceso significativo en las capacidades del país, llevándolo a condiciones comparables a un estado preindustrial.
El ministro añadió que estas medidas se ejecutarían únicamente con el respaldo explícito de Estados Unidos, cuya aprobación describió como la «luz verde» necesaria para proceder. Mientras tanto, Katz confirmó que, a pesar de los informes de explosiones escuchadas sobre Teherán la noche del 23 de abril, Israel no llevó a cabo ningún ataque aéreo contra Irán en esa ocasión, según fuentes de seguridad israelíes.
Estas declaraciones se produjeron tras una reunión de evaluación de situación en el cuartel general de las Fuerzas de Defensa de Israel, donde participaron altos mandos militares y funcionarios del establecimiento de defensa. Katz reiteró que los planes operativos están completos y que las fuerzas pueden ser desplegadas inmediatamente una vez recibida la autorización política correspondiente.
