Las negociaciones del colectivo de trabajo 2026 para la industria eléctrica y electrónica continúan sin acuerdo tras la segunda ronda de conversaciones, según informaron los medios especializados. La primera ronda, celebrada el 5 de marzo, también concluyó sin resultados tras más de tres horas y media de debate, quedando pendiente una nueva sesión para el 9 de abril.
Durante el encuentro inicial, los representantes de los trabajadores, Reinhold Binder de PRO-GE y Eva Scherz de GPA, destacaron que el tema central de las negociaciones sería el aumento salarial permanente, subrayando que «va principalmente sobre el dinero» y la necesidad de fortalecer el poder adquisitivo frente a la persistente carga de la inflación, especialmente para los ingresos más bajos.
Por su parte, la patronal, representada por el Fachverband der Elektro- und Elektronikindustrie (FEEI), justificó su postura señalando los desafíos económicos estructurales, mencionando que entre julio de 2023 y octubre de 2025 se habían eliminado más de 2.700 puestos en el sector, y alertando sobre las incertidumbres generadas por los actuales desarrollos geopolíticos.
Mientras tanto, en la industria química, la tercera ronda de negociaciones para aproximadamente 50.000 empleados fue interrumpida tras solo cuatro horas después de que los empleadores presentaran una oferta considerada inaceptable por los sindicatos: un pago único de 250 euros sin incrementos salariales permanentes. Las organizaciones sindicales GPA y PRO-GE calificaron la propuesta como un «afrente absoluto» y una forma de «salario robado», rechazando cualquier posibilidad de una ronda salarial nula.
Estas negociaciones forman parte de un marco más amplio que involucra a cerca de 130.000 trabajadores en la industria química, electroelectrónica, del vidrio, papel y textil, sectores que generan conjuntamente más de 50.000 millones de euros en facturación anual, equivalentes aproximadamente al 25 por ciento de la industria nacional excluyendo la construcción.
