Una vecina de Vadsø expresó su indignación tras encontrarse inesperadamente con un ejercicio policial armado y camuflado en medio de su barrio residencial. Según relató, estaba en su trabajo cuando recibió imágenes que la hicieron regresar corriendo a casa para verificar la seguridad de su entorno.
Describió la escena como impactante: policías vestidos de civil, sin uniformes ni chalecos identificables, utilizando vehículos particulares sin marcas oficiales para llevar a cabo la maniobra. Uno de los testigos incluso comentó que tuvo que reprender a los agentes al verlos ingresar a un automóvil privado.
La falta de aviso previo fue uno de los puntos más criticados. Según la vecina, el único indicio del ejercicio era un señalamiento desgastado colocado a 400 metros de distancia, algo que afirmó no habría notado de no haber sido alertada.
Además, destacó que el cuerpo policial podría haber evitado el alarma simplemente tocando las puertas de las viviendas la noche anterior, dado que se trata de una zona tranquila y de pocos habitantes.
Finalmente, la jefa de la estación policial de Vadsø emitió una disculpa pública por lo ocurrido, reconociendo que la actuación generó preocupación entre los residentes, especialmente pensando en el efecto que pudo tener en los niños del sector.
