América Latina debe reformar sus sistemas energéticos para la era de las renovables, según indica un análisis de Dialogue Earth. La región enfrenta el desafío de modernizar su infraestructura para integrar fuentes limpias como la solar y la eólica, al tiempo que reduce su dependencia de combustibles fósiles costosos.
El mapa solar de Sudamérica revela que Chile y Brasil lideran la producción de energía solar y eólica en el continente, posicionándose entre los principales productores regionales. Este avance contrasta con el crecimiento de la generación eléctrica en la región, que, aunque aumenta, sigue tensionado por el mayor uso de combustibles fósiles, según informó Reporte Minero.
A pesar de estos desafíos, América Latina y el Caribe ya generan suficiente energía para abastecer a 50 millones de hogares, según datos de DiarioDigitalRD. Este potencial instalado refleja la capacidad existente para acelerar la transición energética si se implementan las reformas necesarias en los sistemas de distribución y almacenamiento.
La ventaja competitiva de la región frente al petróleo caro radica en su alto potencial renovable, especialmente en zonas con alta radiación solar y vientos constantes. Sin embargo, para aprovechar plenamente este potencial, se requiere una coordinación regional que incluya inversiones en redes inteligentes, marcos regulatorios estables y financiamiento accesible para proyectos limpios.
