El armador griego JHI Steamship ha decidido dejar atrás su tradicional colaboración con astilleros japoneses y ha encargado la construcción de un buque portacrudos muy grande (VLCC) al surcoreano Hanwha Ocean, marcando un cambio significativo en las dinámicas del mercado naval global.
Según informan fuentes del sector, el contrato se cerró recientemente tras un proceso de evaluación en el que Hanwha Ocean logró destacar frente a sus competidores japoneses, gracias a su capacidad tecnológica y su historial de cumplimiento de plazos en proyectos de alta complejidad.
Este movimiento resulta particularmente relevante dado el contexto actual de la industria naval japonesa, que enfrenta desafíos estructurales como la disminución de su rentabilidad y la escasez de mano de obra especializada, factores que han limitado su capacidad para competir en la construcción de buques de gran porte.
Por el contrario, los astilleros surcoreanos han logrado posicionarse como una alternativa confiable en el segmento de alto valor añadido, especialmente en buques tanque como los VLCC, cuya demanda ha aumentado debido a los crecientes riesgos geopolíticos en Oriente Medio y el consiguiente incremento en las necesidades de transporte de crudo.
Analistas del sector señalan que esta decisión de JHI Steamship podría ser un indicador de una tendencia más amplia: el desplazamiento progresivo de pedidos de buques grandes desde Japón hacia Corea del Sur, impulsado por la búsqueda de mayor eficiencia, calidad y confiabilidad en la ejecución de contratos navales.
Se espera que, si esta tendencia se confirma, Hanwha Ocean y otros astilleros surcoreanos puedan expandir su participación en el mercado global de VLCC y otros tipos de buques tanque, consolidando su rol como actores clave en la próxima fase de la competencia naval internacional.
