Tras el trágico hallazgo del cuerpo de Mantas Sadauskas, paramédico de 31 años desaparecido el lunes y encontrado asesinado el martes en la zona de Panevėžys, las reacciones de amigos, familiares y colegas no se hicieron esperar. En un emotivo homenaje, varios de ellos se acercaron al lugar donde fue hallado su cuerpo, oculto en una granja y posteriormente trasladado a un bateo, para expresar su dolor y plantear preguntas difíciles a Justina Gaigalaitė, su exesposa y campeona de fitness y culturismo, quien figura entre los detenidos en la causa.
Durante la despedida, algunos allegados se acercaron a Justina con una pregunta cargada de dolor: «Justina, ¿tú sabes qué le hiciste a tus hijos?», reflejando el impacto que el caso ha tenido en los hijos de la pareja, cuyo conflicto por la guarda habría sido uno de los desencadenantes de su separación, según indicaron fuentes cercanas a la investigación.
Los colegas de Mantas, visiblemente afectados, tampoco ocultaron su angustia al recordar al paramédico, describiéndolo como una persona dedicada y cercana, cuya muerte ha dejado una profunda tristeza en el equipo de emergencias médicas donde trabajaba.
Por su parte, la madre de Mantas Sadauskas salió públicamente a responsabilizar a Justina Gaigalaitė por la muerte de su hijo, expresando con firmeza las sospechas que sostiene la familia y reiterando su confianza en que la justicia determine lo sucedido.
Justina Gaigalaitė, reconocida deportista lituana, múltiple campeona nacional, europea e internacional de fitness y culturismo, alcanzó en 2025 el pico de su carrera al consagrarse como campeona absoluta de Europa en la categoría «Figure Athletic» durante una competencia celebrada en Praga. Además de su trayectoria deportiva, es conocida por su pasión por las motocicletas deportivas, afición que cultivó desde sus inicios en el mundo del fitness, cuando competía bajo el apellido de su exmarido, Sadauskienė.
Según testimonios recogidos por medios lituanos, una amiga de juventud de Justina reveló recientemente los motivos detrás de su deseo de allontanarla del entorno de Mantas, aunque no se especificaron detalles en las fuentes consultadas.
El caso continúa bajo investigación por parte de las autoridades lituanas, quienes señalan que el presunto móvil del crimen estaría vinculado a conflictos personales, en particular desacuerdos sobre la guarda de los hijos. Se mantienen detenidos tres individuos: dos hombres y Justina Gaigalaitė, acusados de homicidio doloso, privación ilegal de libertad y uso ilegal de armas.
