Lisa Kudrow, conocida por su papel icónico como Phoebe Buffay en Friends, ha sorprendido a propios y extraños al revelar que aún se asombra del éxito perdurable de la serie. Según informó el medio suizo 20 Minutos, la actriz confesó que no esperaba que el programa siguiera generando tanto impacto décadas después de su finalización.
Además, el periódico alemán BILD destacó que los derechos de retransmisión y los beneficios derivados de Friends siguen generando ingresos significativos para Kudrow, estimados en torno a 17 millones de euros anuales, una cifra que refleja el valor perdurable de la comedia en el mercado global.
En una entrevista con la revista alemana Spiegel, Kudrow recordó algunos momentos detrás de cámaras que describió como «comunes» o incluso «mezquinos», admitiendo que el ambiente en el set no siempre fue perfecto, pese a la química visible en pantalla. Estas confesiones ofrecen una visión más humana y menos idealizada de la producción de uno de los programas más queridos de la televisión.
El medio austríaco Heute recogió sus palabras sobre las condiciones de trabajo durante las grabaciones, donde Kudrow definió ciertos episodios como «fuertes» o «difíciles», señalando que las largas jornadas y las presiones creativas a veces generaron tensiones entre el elenco y el equipo.
Por último, el portal suizo Nau informó que, al igual que sus compañeras de elenco, Kudrow continúa recibiendo pagos sustanciales cada año por su participación en Friends, gracias a los acuerdos de participación en beneficios que siguen vigentes tras más de dos décadas desde la emisión del último episodio.
