In Croacia podrían aplicarse nuevas normas a partir de este verano que implicarían cambios tanto para turistas como para propietarios de alojamientos vacacionales o establecimientos gastronómicos. Las medidas forman parte de una reforma turística integral impulsada por el gobierno croata con el objetivo de regular el creciente sector de alquileres de corta duración y abordar problemáticas relacionadas con el turismo de masas. Según la información disponible, se prevé la implementación de un sistema único de registro obligatorio para todo tipo de alojamientos turísticos, incluyendo apartamentos, habitaciones y casas de vacaciones. Cada unidad deberá contar con un número de identificación registrado oficialmente, sin el cual no será posible comercializarla en plataformas como Airbnb o Booking.com. Esta disposición entraría en vigor el 1 de junio de 2026, coincidiendo con el inicio de la temporada alta de viajes. Además del registro, las autoridades planean ampliar las facultades de control no solo a la inspección estatal, sino también a cuerpos como las aduanas y las fuerzas de orden municipales, con el fin de detectar y sancionar operaciones no declaradas. Se espera que todos los trámites administrativos, desde la clasificación hasta la autorización, se gestionen mediante un registro digital centralizado. En paralelo, se están evaluando modificaciones en materia de protección de jóvenes y gestión del turismo festivo. Entre las propuestas figura la prohibición de venta de bebidas energéticas a menores de 18 años en establecimientos de hostelería, equiparando su regulación a la del alcohol. Los comercios estarían obligados a señalizar claramente dicha restricción, bajo riesgo de multas elevadas en caso de incumplimiento. Asimismo, se estudian limitaciones horarias al servicio de bebidas alcohólicas en zonas turísticas muy concurridas, con el propósito de reducir molestias por ruido y mejorar la seguridad. Este tipo de medidas ya se han aplicado en otros destinos europeos con resultados positivos en cuanto a la convivencia entre residentes y visitantes. Otro eje de la reforma apunta directamente a combatir el alquiler ilegal mediante la persecución de particulares que ofrezcan alojamientos sin cumplir los requisitos legales. Se pretende así reducir la presencia de oferta no regulada en el mercado, que según las autoridades distorsiona la competencia y afecta la calidad del servicio turístico.
Nuevas reglas en Croacia para este verano: qué cambia para turistas y propietarios de alojamientos y gastronomía
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