Momento de pánico en Gallipoli: un tiburón mako impacta contra una embarcación de pesca
Un inusual y aterrador encuentro con la fauna marina sacudió este lunes a un grupo de pescadores deportivos frente a las costas de Gallipoli, en el sur de Italia. Un ejemplar adulto de tiburón mako —conocido por su velocidad y agresividad— colisionó violentamente contra la proa de un motoscafo, generando momentos de tensión entre los ocupantes.

El incidente fue documentado en video por Giuseppe Zacà, uno de los tripulantes, quien compartió las imágenes en redes sociales. En su relato, Zacà describió la escena con detalle: *»Con un movimiento repentino y potente, el tiburón cambió de dirección y golpeó la parte inferior de la embarcación. Se escuchó un impacto seco, seguido de una vibración que sentimos desde los pies hasta la cabeza. La proa se levantó bruscamente y el motor emitió un ruido metálico»*.
Según las primeras hipótesis, el animal —que presentaba una herida visible— podría haber reaccionado al ruido del motor o a su propia condición física, lo que explicaría su comportamiento inusual. Los expertos señalan que, aunque los tiburones mako suelen evitar el contacto con humanos, situaciones de estrés o dolor pueden alterar su conducta.
Este no es el primer avistamiento de la especie en la zona. En agosto de 2025, otro tiburón mako, de menor tamaño, fue observado cerca de Porto Cesareo, también en la región de Salento. Sin embargo, incidentes como el ocurrido este lunes son excepcionales y han generado preocupación entre los pescadores locales.
Las autoridades marítimas italianas recordaron a los navegantes extremar las precauciones en áreas donde se han reportado avistamientos recientes, aunque aclararon que no se trata de una amenaza generalizada. Por ahora, no se han registrado daños graves en la embarcación ni lesiones entre los tripulantes.
El video difundido por Zacà se viralizó rápidamente, reavivando el debate sobre la convivencia entre humanos y especies marinas en zonas costeras. Mientras tanto, los pescadores de Gallipoli aseguran que, pese al susto, seguirán saliendo al mar, aunque con mayor atención a las señales de la naturaleza.
