El Reino Unido enfrenta una crisis de salud: la esperanza de vida saludable cae a niveles alarmantes
Un nuevo análisis revela que los británicos están viviendo menos años con buena salud que hace una década, un retroceso preocupante que contrasta con las mejoras registradas en otros países desarrollados. Según datos de la Office for National Statistics (ONS) analizados por el centro de estudios Health Foundation, la esperanza de vida saludable —el tiempo que una persona vive libre de enfermedades o discapacidades— ha disminuido significativamente en el Reino Unido.
Entre 2012-2014 y 2022-2024, este indicador cayó de 62,9 a 60,7 años para los hombres y de 63,7 a 60,9 años para las mujeres. Esto significa que, en promedio, los hombres pasan ahora solo el 77% de su vida en buen estado de salud (frente al 79% de hace una década), mientras que en las mujeres la proporción ha descendido del 77% al 73%.
Un problema que afecta a la mayoría del país
El estudio destaca que en más del 90% de las zonas del Reino Unido, las personas comienzan a sufrir enfermedades antes de alcanzar la edad de jubilación estatal, fijada en 66 años. En las áreas más pobres, la esperanza de vida saludable es incluso inferior a los 55 años, lo que refleja profundas desigualdades regionales.
Los expertos señalan que este declive está estrechamente ligado a factores como la crisis de obesidad, el aumento de enfermedades mentales y el récord de 2,8 millones de personas en edad laboral que no pueden trabajar por problemas de salud. Estos datos, advierten, representan un desafío crítico para el gobierno, que busca impulsar el crecimiento económico y aliviar la presión sobre el sistema de salud pública (NHS).
Un indicador más revelador que la esperanza de vida tradicional
A diferencia de la esperanza de vida al nacer —que solo mide cuánto tiempo vive una persona—, la esperanza de vida saludable ofrece una visión más completa del bienestar de la población, al considerar la calidad de vida. Como explica la Health Foundation, este indicador refleja «cuánto tiempo las personas pueden vivir sin dolor, sin necesidad de medicación constante o de atención médica frecuente».
Mientras otros países ricos, como Japón, Noruega o España, han registrado modestos avances en este ámbito (un aumento promedio de 0,4 años en la última década), el Reino Unido es una de las pocas naciones donde la tendencia es claramente negativa. Los investigadores atribuyen este retroceso a la combinación de factores socioeconómicos, estilos de vida poco saludables y un sistema de salud bajo presión.
Llamado a la acción
Ante estos hallazgos, la Health Foundation ha instado al gobierno a adoptar medidas urgentes, como la implementación en Inglaterra de un precio mínimo por unidad de alcohol —una política ya vigente en Escocia— para reducir el consumo excesivo. También subrayan la necesidad de invertir en prevención y en políticas que aborden las causas estructurales de la mala salud, como la pobreza y la falta de acceso a servicios básicos.

«Estos datos deberían ser una llamada de atención para las autoridades», declaró un portavoz del centro de estudios. «No se trata solo de cuánto vivimos, sino de cómo vivimos. Y en el Reino Unido, esa calidad de vida está empeorando».
Mientras el país debate cómo revitalizar su economía y su sistema sanitario, la caída en la esperanza de vida saludable plantea preguntas incómodas sobre el futuro del bienestar social y la sostenibilidad de las políticas públicas.
