Atentado con coche bomba en Dunmurry: la policía señala al grupo disidente New IRA
Un ataque con coche bomba ocurrido el sábado por la noche frente a una comisaría en Dunmurry, en las afueras de Belfast, ha sido atribuido por las autoridades a disidentes republicanos, con fuertes indicios de que el grupo New IRA estaría detrás del atentado. La explosión, que se produjo mientras agentes de policía evacuaban a residentes de la zona, ha sido calificada como un acto «deliberado, temerario y estúpido» por el jefe de la Policía de Irlanda del Norte (PSNI), Jon Boutcher.
Según las investigaciones, el vehículo utilizado en el ataque fue secuestrado a punta de pistola en Twinbrook, al oeste de Belfast, alrededor de las 22:50 horas del sábado. Un repartidor fue obligado a transportar el artefacto explosivo —compuesto por un cilindro de gas— hasta la comisaría de Dunmurry, donde detonó. El conductor, descrito por Boutcher como «increíblemente valiente», logró sobrevivir al incidente.
Evacuación de emergencia: bebés entre los afectados
La explosión ocurrió en un momento crítico, cuando agentes de policía realizaban evacuaciones en viviendas cercanas a la comisaría. Entre los residentes que fueron puestos a salvo había familias con bebés, lo que ha intensificado la condena al ataque. Testigos describieron el estruendo como «similar al impacto de un coche contra un muro», según declaraciones recogidas por medios locales.
La policía confirmó que el artefacto detonó mientras los agentes dirigían a los vecinos hacia zonas seguras. Aunque no se registraron víctimas mortales, el atentado ha sido tratado como un intento de asesinato. «Los oficiales actuaron con valentía al correr hacia el peligro para proteger a la comunidad», destacó Boutcher en una rueda de prensa celebrada en Stormont.
Condena unánime de las autoridades
El atentado ha sido rechazado por las principales figuras políticas de Irlanda del Norte. La primera ministra, Michelle O’Neill, calificó el ataque de «un riesgo innecesario para vidas humanas» y subrayó el «desprecio absoluto por la comunidad local». Por su parte, la viceprimera ministra, Emma Little-Pengelly, expresó su «indignación» y condenó la violencia como un acto «cobarde».
Brendan Mullan, presidente de la Junta de Policía de Irlanda del Norte, se unió a las condenas, enfatizando la necesidad de una respuesta unificada. «Hoy es crucial que hablemos con una sola voz contra este tipo de acciones», declaró O’Neill durante la comparecencia conjunta.
Investigación en curso
La PSNI mantiene abierta una investigación para identificar a los responsables. Aunque no se ha confirmado oficialmente la autoría del New IRA, fuentes policiales señalan que el modus operandi coincide con el de este grupo disidente, que en el pasado ha reivindicado ataques similares. El atentado se produce en un contexto de tensión creciente en la región, donde grupos republicanos opuestos al proceso de paz han intensificado sus acciones en los últimos años.

Las autoridades han instado a la población a colaborar con cualquier información que pueda ayudar a esclarecer los hechos. Mientras tanto, la seguridad en la zona ha sido reforzada, y se han desplegado equipos forenses para analizar los restos del vehículo y el artefacto explosivo.
El incidente ha generado preocupación en la comunidad internacional, que sigue de cerca la evolución de la situación en Irlanda del Norte. Organizaciones de derechos humanos han pedido calma y han recordado que este tipo de ataques solo contribuyen a perpetuar el ciclo de violencia en la región.
