Pakistán aprueba ley que fija la edad mínima para contraer matrimonio en 18 años
La Asamblea de Punjab, la provincia más poblada de Pakistán, aprobó este lunes un proyecto de ley que establece los 18 años como edad mínima legal para contraer matrimonio, tanto para hombres como para mujeres. La medida, que busca proteger a las menores de matrimonios forzados y conversiones religiosas no consentidas, ha generado un intenso debate en el país.

El proyecto, conocido como Ley de Restricción del Matrimonio Infantil de Punjab 2026, fue aprobado por el comité permanente de Gobierno Local y Desarrollo Comunitario de la Asamblea Provincial el pasado 13 de abril, según fuentes oficiales. La normativa modifica la legislación anterior, que permitía el matrimonio a partir de los 16 años para las mujeres y los 18 para los hombres, una disparidad que organizaciones de derechos humanos habían criticado durante años.
La decisión llega en un contexto de creciente presión internacional y local tras casos como el de María Shahbaz, una adolescente cristiana de 13 años cuyo matrimonio forzado con un hombre de 30 años fue validado por el Tribunal Constitucional Federal en marzo de este año. El fallo judicial generó protestas masivas y puso en evidencia las lagunas legales que facilitan los abusos contra menores de comunidades religiosas minoritarias.
Reacciones divididas
La aprobación del proyecto ha sido recibida con optimismo por parte de activistas y líderes religiosos de minorías, aunque también ha enfrentado resistencia. El Consejo de Ideología Islámica (CII), un organismo estatal que supervisa la compatibilidad de las leyes con el islam, ha expresado su oposición, argumentando que la medida contradice los principios religiosos. En un comunicado, el CII señaló que la edad mínima para el matrimonio debería seguir siendo de 16 años para las mujeres, conforme a interpretaciones tradicionales de la sharia.
Por su parte, la Comisión Nacional para los Derechos Humanos de Pakistán (CNDH)
) celebró la decisión como un «paso crucial» para alinear las leyes provinciales con los estándares internacionales. «Esta ley es un avance significativo en la protección de los derechos de las niñas y adolescentes, especialmente en comunidades vulnerables», declaró un portavoz de la comisión.
Sin embargo, la implementación efectiva de la normativa podría enfrentar desafíos. Organizaciones de la sociedad civil han advertido que, en zonas rurales, las costumbres locales y la falta de acceso a la educación siguen facilitando los matrimonios infantiles, incluso cuando estos son ilegales. Además, persisten preocupaciones sobre la aplicación desigual de la ley en casos que involucran conversiones religiosas forzadas.
Proyecto de ley para matrimonios cristianos genera controversia
En paralelo a la aprobación de la ley de edad mínima, otro proyecto ha generado polémica: la Ley de Matrimonio Cristiano (Enmienda) 2026, que busca modificar la legislación vigente para los matrimonios dentro de la comunidad cristiana. La propuesta, impulsada por legisladores de Punjab, incluye disposiciones para elevar la edad mínima a 18 años y exigir el consentimiento explícito de ambos contrayentes.
No obstante, la iniciativa ha sido rechazada por líderes de la Iglesia en Pakistán. En un comunicado conjunto, representantes de la Iglesia Católica y de denominaciones protestantes argumentaron que las enmiendas propuestas «interfieren con las tradiciones religiosas cristianas» y podrían ser utilizadas para restringir la libertad de culto. «El Estado no debe imponer regulaciones que limiten la autonomía de las comunidades religiosas en asuntos de fe», señaló el comunicado, citado por Herald Malaysia Online.
El debate refleja las tensiones entre los esfuerzos por modernizar el marco legal pakistaní y las resistencias basadas en interpretaciones religiosas. Mientras algunos sectores abogan por leyes más protectoras, otros temen que estas puedan ser instrumentalizadas para erosionar las identidades culturales y religiosas de las minorías.
¿Qué sigue?
La ley aprobada en Punjab aún debe ser ratificada por el gobernador provincial antes de entrar en vigor. Mientras tanto, el gobierno federal ha conformado un comité nacional de 37 miembros —que incluye a obispos católicos y protestantes— para revisar el caso de María Shahbaz y proponer medidas adicionales contra las conversiones y matrimonios forzados. Aunque el comité ya fue notificado, aún no se ha hecho un anuncio formal sobre sus funciones o plazos.

Para muchos, la aprobación de la ley en Punjab representa un avance, pero también un recordatorio de los desafíos pendientes. «El matrimonio infantil no es solo un problema legal, sino cultural y social. Cambiar las leyes es un primer paso, pero se necesita educación y conciencia para erradicar esta práctica», señaló un activista de derechos humanos en Lahore.
Mientras Pakistán avanza en la protección de los derechos de las menores, el debate sobre cómo equilibrar la modernización legal con las tradiciones religiosas sigue abierto. La implementación efectiva de estas leyes será clave para determinar si el país logra dar un giro definitivo en la lucha contra el matrimonio infantil y la violencia de género.
