Reino Unido aprueba una ley histórica para prohibir la venta de tabaco a una generación completa
El Parlamento británico ha dado luz verde definitiva a una de las medidas más ambiciosas en salud pública de las últimas décadas: una prohibición vitalicia de venta de tabaco a todas las personas nacidas a partir del 1 de enero de 2009. La normativa, conocida como Tobacco and Vapes Bill, busca crear una «generación libre de humo» y entrará en vigor una vez reciba la sanción real, algo que se espera en los próximos días.
La ley establece que ningún establecimiento podrá vender productos de tabaco a quienes cumplan 18 años a partir de 2027, edad legal actual para comprar cigarrillos en el Reino Unido. La restricción se aplicará de forma progresiva: los jóvenes que cumplan 18 años en 2027 no podrán comprar tabaco, y esta prohibición se extenderá a los nacidos en años posteriores. La medida no afecta a quienes ya son mayores de edad al momento de su implementación.
Un cambio radical en la política de salud pública
El gobierno británico ha defendido la iniciativa como un paso crucial para reducir las enfermedades relacionadas con el tabaquismo, que actualmente causan alrededor de 80,000 muertes anuales en el país. Según las autoridades sanitarias, el tabaco sigue siendo la principal causa evitable de muerte, discapacidad y desigualdades en salud en el Reino Unido.

El secretario de Estado de Salud y Atención Social, Wes Streeting, calificó la aprobación de la ley como «un momento histórico para la salud de la nación». En declaraciones recogidas por los medios, Streeting afirmó que la medida «salvará vidas, aliviará la presión sobre el Servicio Nacional de Salud (NHS) y construirá un Reino Unido más saludable».
La baronesa Merron, ministra de Salud en la Cámara de los Lores, subrayó que se trata de «la mayor intervención en salud pública en una generación» y aseguró que la normativa «salvará vidas». Sin embargo, algunos parlamentarios expresaron reservas. Lord Naseby, exdiputado conservador, criticó que la ley «molesta a muchas personas en la industria», incluyendo a minoristas, y abogó por un enfoque más centrado en la educación para disuadir a los jóvenes de fumar.
Restricciones adicionales al vapeo
Además de la prohibición de venta de tabaco, la nueva ley otorga al gobierno poderes para regular los productos de vapeo y nicotina, incluyendo sus sabores y empaques. Entre las medidas incluidas se encuentra la prohibición de vapear en automóviles donde viajen menores, así como en parques infantiles, zonas cercanas a escuelas y en las inmediaciones de hospitales. No obstante, se permitirá vapear en áreas exteriores de los hospitales para apoyar a quienes intentan dejar de fumar.
La normativa no afectará a espacios como terrazas de bares, jardines privados, playas o áreas abiertas más amplias. Tampoco se prohibirá fumar o vapear en domicilios particulares.
Reacciones y perspectivas
La medida ha generado un intenso debate en el Reino Unido. Mientras organizaciones médicas y grupos de salud pública la han celebrado como un avance sin precedentes, algunos sectores de la industria tabacalera y minoristas han expresado preocupación por el impacto económico. Según datos citados por los medios, el sector emplea a miles de personas en el país, y la prohibición podría afectar especialmente a pequeños comercios.
Expertos en salud pública han destacado que el modelo británico podría servir de referencia para otros países. Nueva Zelanda implementó una ley similar en 2022, aunque su gobierno actual ha anunciado planes para derogarla. En Europa, países como Francia y Dinamarca han mostrado interés en explorar medidas parecidas.
La ley británica no penaliza la posesión o consumo de tabaco por parte de los jóvenes nacidos después de 2009, sino que prohíbe su venta. Las autoridades confían en que, al reducir el acceso, se disuadirá a las nuevas generaciones de iniciar el hábito. Sin embargo, algunos críticos advierten que la medida podría impulsar un mercado negro de tabaco, como ha ocurrido con otras prohibiciones similares en el pasado.
Próximos pasos
Una vez que la ley reciba la sanción real, el gobierno británico deberá establecer los mecanismos para su implementación. Esto incluirá campañas de concienciación dirigidas a jóvenes, padres y comerciantes, así como la creación de sistemas para verificar la edad de los compradores. Se espera que las primeras restricciones comiencen a aplicarse en 2027, cuando los primeros afectados por la ley cumplan 18 años.
Mientras el Reino Unido se prepara para implementar esta ley pionera, el mundo observa con atención. Si tiene éxito, podría marcar un precedente para otras naciones que buscan reducir el consumo de tabaco entre las generaciones más jóvenes. Sin embargo, su impacto real solo podrá evaluarse en las próximas décadas, cuando los primeros afectados por la prohibición alcancen la edad adulta.
