El canciller iraní Abbas Araghchi regresa a Pakistán en medio de esfuerzos por salvar negociaciones con EE.UU.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aterrizó este domingo en Islamabad por tercera vez en menos de 48 horas, en un intento por reactivar las conversaciones de alto el fuego entre Teherán y Washington, mediadas por Pakistán. Su llegada se produce en un momento crítico, cuando las partes intentan evitar el colapso de las negociaciones tras semanas de tensiones.

Según fuentes citadas por ANI News, Araghchi había abandonado la capital pakistaní el sábado por la noche, generando confusión sobre la continuidad de las rondas de diálogo previstas. Sin embargo, regresó brevemente antes de partir hacia Moscú, donde se reunirá con autoridades rusas, incluyendo al presidente Vladimir Putin, quien ha ofrecido «hacer lo posible» para aliviar las tensiones regionales, según The Express Tribune.
En declaraciones a Dawn, el canciller iraní afirmó haber discutido con «amigos en Pakistán» las condiciones necesarias para reanudar las conversaciones con Estados Unidos. «Estamos evaluando los pasos a seguir, pero la responsabilidad de cualquier fracaso recae en la otra parte», señaló Araghchi, en alusión a Washington, como recoge TRT World.
Las negociaciones indirectas, que comenzaron a principios de abril, han enfrentado obstáculos tras los ataques conjuntos de EE.UU. E Israel el 28 de febrero, que desencadenaron una escalada militar en la región. Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, extendió indefinidamente el cese al fuego acordado el 7 de abril, un acuerdo permanente sigue sin concretarse.

La visita de Araghchi a Pakistán coincide con la cancelación de un viaje programado de enviados estadounidenses, incluyendo a Steve Witkoff y Jared Kushner, a Islamabad. Trump justificó la decisión en una entrevista con Fox News, afirmando que «si quieren hablar, pueden llamar. No estamos enviando a nadie».
Omán, que había mediado en rondas anteriores, también ha jugado un papel clave en estos esfuerzos diplomáticos. El país, ubicado al otro lado del estratégico Estrecho de Ormuz, ha servido como punto de encuentro para las partes en conflicto.
Mientras tanto, Rusia ha intensificado su participación en la crisis. Durante su reunión con Araghchi en Moscú, Putin reiteró su disposición a facilitar un diálogo constructivo, aunque sin ofrecer detalles concretos sobre posibles medidas. «Estamos dispuestos a contribuir en lo que podamos», declaró el mandatario ruso, según fuentes cercanas a la reunión.
La situación sigue siendo volátil, con miles de víctimas y un impacto significativo en la economía global. Analistas advierten que, sin avances concretos, el riesgo de una nueva escalada militar persiste.
El gobierno pakistaní, por su parte, ha redoblado sus esfuerzos para evitar un nuevo fracaso en las negociaciones. Fuentes cercanas al proceso confirmaron a Politico que Islamabad está trabajando «contra reloj» para encontrar una fórmula que permita reanudar el diálogo, aunque reconocen que las diferencias entre las partes siguen siendo profundas.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención. La Unión Europea y las Naciones Unidas han instado a ambas partes a mostrar flexibilidad, advirtiendo que una nueva escalada tendría consecuencias catastróficas para la estabilidad regional.
