Nuevo tratamiento con filtración sanguínea podría extender el embarazo en casos de preeclampsia grave
Un estudio piloto realizado por investigadores del Cedars-Sinai Medical centre ha abierto una puerta esperanzadora para el tratamiento de la preeclampsia, una complicación del embarazo potencialmente mortal que afecta a aproximadamente 1 de cada 12 gestaciones en Estados Unidos. Hasta ahora, la única solución definitiva para esta condición era el parto prematuro, lo que conlleva riesgos adicionales para el bebé.
La investigación, publicada este 27 de abril de 2026, evaluó un método innovador: la filtración de una proteína llamada sFlt-1 de la sangre de las pacientes. Este procedimiento, similar a las técnicas utilizadas en enfermedades renales, demostró ser seguro y logró reducir modestamente la presión arterial en las participantes.
Resultados prometedores en un ensayo pequeño
El estudio incluyó a 16 mujeres con preeclampsia prematura, una forma especialmente peligrosa de la enfermedad. Tras someterse al procedimiento de filtración, las pacientes experimentaron una disminución en los niveles de la proteína sFlt-1, asociada con el desarrollo de la preeclampsia, y una reducción en su presión arterial. Aunque los resultados son preliminares, los investigadores destacan que este podría ser el primer tratamiento dirigido para esta condición.
«Estamos entusiasmados con estos hallazgos. Es la primera vez que alguien desarrolla un tratamiento específico para la preeclampsia», declaró Ravi Thadhani, autor principal del estudio y director médico del Cedars-Sinai Health System. Thadhani enfatizó que, aunque se necesitan más investigaciones, los resultados podrían marcar un antes y después en el manejo de esta enfermedad.
¿Qué es la preeclampsia y por qué es tan peligrosa?
La preeclampsia se caracteriza por presión arterial elevada y la presencia de proteínas en la orina, generalmente después de la semana 20 de embarazo. Si no se controla, puede derivar en complicaciones graves como eclampsia (convulsiones), daño hepático o renal, y en casos extremos, la muerte de la madre o el feto. Actualmente, el único tratamiento definitivo es el parto, incluso si el bebé no ha alcanzado la madurez suficiente, lo que aumenta el riesgo de complicaciones neonatales.

La nueva técnica de filtración sanguínea podría ofrecer una alternativa para extender el embarazo de manera segura, dando más tiempo al feto para desarrollarse sin poner en riesgo la salud de la madre. Sin embargo, los investigadores advierten que aún se requieren estudios más amplios para confirmar su eficacia y seguridad a largo plazo.
Próximos pasos en la investigación
Los autores del estudio planean realizar ensayos clínicos más grandes para evaluar la efectividad del tratamiento en un grupo más diverso de pacientes. Si los resultados se confirman, esta técnica podría convertirse en una herramienta clave para reducir las complicaciones asociadas a la preeclampsia y mejorar los resultados tanto para las madres como para los recién nacidos.
Mientras tanto, los expertos recuerdan la importancia de un control prenatal adecuado para detectar tempranamente signos de preeclampsia, especialmente en mujeres con factores de riesgo como hipertensión crónica, diabetes o antecedentes familiares de la enfermedad.
Este avance se suma a los esfuerzos globales por encontrar soluciones médicas para una de las principales causas de mortalidad materna en el mundo. Aunque el camino aún es largo, la comunidad científica celebra estos primeros pasos hacia un tratamiento que podría salvar miles de vidas.
