Terapia combinada con durvalumab mejora supervivencia a largo plazo en cáncer de mama triple negativo
Un seguimiento prolongado del ensayo clínico alemán GeparNuevo confirma que la adición de durvalumab a la quimioterapia neoadyuvante en pacientes con cáncer de mama triple negativo en etapa temprana ofrece beneficios significativos en supervivencia, según datos publicados en Journal of Clinical Oncology.
El estudio, liderado por investigadores del German Breast Group, analizó a 174 pacientes con cáncer de mama triple negativo en estadios cT1b-cT4a-d, asignados aleatoriamente a recibir durvalumab (88 pacientes) o placebo (86 pacientes), seguido de quimioterapia con epirrubicina y ciclofosfamida en dosis densas.
Resultados clave tras 86 meses de seguimiento
En el análisis inicial, con una mediana de seguimiento de 43,7 meses, no se observaron diferencias significativas en la tasa de respuesta patológica completa (pCR). Sin embargo, con un seguimiento extendido a 86,4 meses, los resultados mostraron mejoras sostenidas en el grupo tratado con durvalumab:
- Supervivencia libre de enfermedad invasiva: Reducción del 44% en el riesgo (HR = 0,56; IC 95%: 0,32–0,99; p = 0,0431).
- Supervivencia libre de enfermedad a distancia: Reducción del 59% en el riesgo (HR = 0,41; IC 95%: 0,21–0,80; p = 0,0069).
- Supervivencia global: Reducción del 67% en el riesgo de muerte (HR = 0,33; IC 95%: 0,14–0,79; p = 0,0085).
Subgrupos con mayor beneficio
Análisis exploratorios revelaron que pacientes con afectación ganglionar al inicio del estudio obtuvieron un beneficio aún mayor en supervivencia libre de enfermedad invasiva (HR = 0,33; IC 95%: 0,14–0,77; p = 0,01), con una interacción nominalmente significativa (p = 0,045) que sugiere heterogeneidad en el efecto del tratamiento según el estado ganglionar.
Además, en pacientes sin respuesta patológica completa (71 de los 174), se evaluaron los linfocitos infiltrantes de tumor en el estroma (sTILs) en 39 casos. Los resultados mostraron que aquellos con niveles altos de sTILs (>10%) presentaron una tasa estimada de supervivencia libre de enfermedad invasiva a 7 años del 92,3% (IC 95%: 56,6%–98,9%), frente al 51,4% (IC 95%: 29,2%–69,7%) en el grupo con sTILs bajos (≤10%).
Implicaciones para la industria farmacéutica y la atención oncológica
Estos hallazgos refuerzan el potencial de los inhibidores de PD-L1, como durvalumab, en combinación con quimioterapia estándar para mejorar los resultados clínicos en cáncer de mama triple negativo, un subtipo agresivo con opciones terapéuticas limitadas. La persistencia de los beneficios a largo plazo podría influir en decisiones regulatorias y en la adopción de este enfoque en protocolos clínicos, así como en la planificación de inversiones en I+D por parte de la industria farmacéutica.
El estudio GeparNuevo, financiado en parte por AstraZeneca (fabricante de durvalumab), subraya la importancia de la inmunoterapia en oncología y abre nuevas vías para estrategias personalizadas basadas en biomarcadores como los sTILs.
Para más detalles sobre el ensayo, puede consultarse el artículo completo en Journal of Clinical Oncology.
