Macron critica las trabas burocráticas para médicos extranjeros en Francia y señala a quienes buscan tensar relaciones con Argelia
Durante una visita al hospital del Pays d’Olmes en Lavelanet (Ariège) el pasado lunes 27 de abril, el presidente francés Emmanuel Macron expresó su malestar por las dificultades que enfrentan los médicos con títulos obtenidos fuera de la Unión Europea para ejercer en Francia. En un intercambio con un profesional de origen argelino, Macron calificó el sistema actual como «un desorden» y criticó abiertamente a quienes promueven posturas radicales en las relaciones bilaterales con Argelia.
Según datos oficiales del Conseil National de l’Ordre des Médecins, al 1 de enero de 2025 había 19.154 médicos con diplomas obtenidos fuera de la UE trabajando en Francia, de los cuales el 38,8% eran graduados en Argelia. Estos profesionales, conocidos como Praticiens à Diplôme Hors Union Européenne (Padhue), enfrentan barreras administrativas para obtener la titularidad en el sistema sanitario francés, una situación que Macron describió con la frase: «C’est le bordel» («Es un caos»).
El mandatario francés no se limitó a abordar el tema sanitario. En un tono más político, arremetió contra aquellos que, según sus palabras, buscan «enfadarse con Argelia», a quienes llamó «mabouls» (término coloquial francés que podría traducirse como «locos» o «desquiciados»). Estas declaraciones llegan en un contexto de tensiones recurrentes entre ambos países, aunque Macron no especificó a qué grupos o sectores se refería concretamente.
La polémica generada por sus palabras ha reavivado el debate sobre la integración de médicos extranjeros en el sistema de salud francés, un tema especialmente sensible en regiones con escasez de profesionales. Mientras algunos sectores celebran la postura del presidente, otros critican que sus declaraciones simplifican un problema estructural que requiere soluciones más allá de cambios normativos.
En Francia, los médicos con títulos no europeos deben superar un proceso de evaluación y validación que incluye exámenes teóricos y prácticos, además de requisitos lingüísticos. Aunque el gobierno ha implementado medidas para agilizar estos trámites, organizaciones médicas y sindicatos señalan que persisten demoras y falta de transparencia en los criterios de selección.
Macron en Ariège : "C'est le bordel" sur la titularisation des médecins étrangers. Une phrase qui résume l'exaspération face à un système jugé trop rigide. pic.twitter.com/XXXXXXX
— franceinfo (@franceinfo) April 27, 2026
El caso del médico argelino con el que Macron interactuó durante su visita —cuya identidad no ha sido revelada— ilustra las dificultades cotidianas de estos profesionales. Muchos de ellos trabajan en zonas con déficit de personal, donde su labor es esencial para garantizar la atención sanitaria, pero sin la seguridad laboral que otorga la titularidad.
Mientras el gobierno francés explora reformas para facilitar la incorporación de estos médicos, el debate trasciende lo técnico para adentrarse en lo político, con posturas que van desde la defensa de la apertura hasta el proteccionismo profesional. Las declaraciones de Macron, aunque breves, han puesto el foco en un tema que combina salud pública, migración y diplomacia.
