Los precios del petróleo han experimentado un fuerte incremento, alcanzando niveles máximos desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, impulsados por la creciente incertidumbre geopolítica en la región.
El crudo Brent llegó a los 123 dólares por barril, una cifra motivada por los temores en torno a la guerra con Irán. Este repunte sitúa los precios del petróleo en su nivel más alto desde el año 2022.
Esta tendencia alcista se vincula directamente con el temor a un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz y al estancamiento de las conversaciones diplomáticas con Irán. En este contexto, se ha informado que el presidente Trump sopesa la posibilidad de extender el bloqueo contra dicho país.
El impacto en los mercados financieros ha mostrado resultados mixtos. Mientras que las acciones en Asia han registrado caídas y algunas bolsas han retrocedido ante la inestabilidad, las acciones estadounidenses se mantienen cerca de sus niveles récord.
