El concepto de contratar a una celebridad ha evolucionado drásticamente. Antiguamente, era una transacción simple: se pagaba, la celebridad asistía y se cumplía el trato. Hoy en día, la situación es mucho más compleja.
Deepa Krishnan señala que la primera pregunta en las reuniones ejecutivas actuales ya no es “¿qué celebridad deberíamos contratar?”, sino “¿realmente necesitamos una?”. Esta reflexión indica un cambio significativo en la forma en que las marcas y empresas evalúan el valor de las colaboraciones con figuras públicas.
Una publicación reciente en Facebook de CNBC-TV18 ilustra este cambio, destacando que la simple transacción de pagar por la presencia de una celebridad ya no es suficiente.
