Hezbollah ha incorporado una nueva arma a su arsenal: drones de fibra óptica, una tecnología que ha ganado prominencia en el conflicto en Ucrania. Estos drones, de pequeño tamaño y difíciles de detectar, representan una amenaza creciente para las fuerzas israelíes, según reportes recientes.
El uso de estos drones explosivos, controlados a través de cables de fibra óptica, fue detectado por primera vez el 13 de abril de 2026, cuando uno de ellos aterrizó en el patio trasero de una casa en Kiryat Shmona, Israel, tras cruzar la frontera desde Líbano. Zevik Glidai, el propietario de la vivienda, proporcionó imágenes del dispositivo a Associated Press.
La adopción de esta tecnología por parte de Hezbollah plantea desafíos significativos para los sistemas de radar israelíes, diseñados para detectar amenazas aéreas más convencionales. La complejidad de rastrear estos drones de fibra óptica, que operan de manera diferente a los drones tradicionales, está siendo analizada por expertos militares.
Trágicamente, el uso de estos drones ya ha cobrado una víctima mortal. El sargento Liem Ben Hamo, de 19 años, perdió la vida como resultado de un ataque con un dron de Hezbollah en el sur del Líbano, según informó The Times of Israel.
La táctica empleada por Hezbollah es similar a la utilizada en la guerra de Ucrania, donde los drones de fibra óptica se han convertido en una herramienta común en el campo de batalla. Estos dispositivos permiten ataques precisos y difíciles de contrarrestar, lo que los convierte en una preocupación creciente para las fuerzas de defensa israelíes.
