El crecimiento económico en el sur de Asia se desacelerará a 6.3 por ciento en 2026, según las reflexiones de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial. A pesar de esta desaceleración, la región sigue siendo la de más rápido crecimiento entre las economías emergentes y en desarrollo (EMDE), impulsada principalmente por el desempeño de la India.
Las interrupciones en los mercados energéticos globales son el principal factor que contribuye a esta desaceleración. Las perspectivas de crecimiento de la región podrían verse aún más afectadas por una persistencia de estas disrupciones energéticas o por una turbulencia financiera global que se transmita a la región y se agrave debido a las debilidades internas.
Las reuniones también destacaron la creciente dificultad para acelerar la creación de empleo, ya que las perspectivas laborales se erosionan en actividades expuestas a la inteligencia artificial. Además, persisten las disparidades en el mercado laboral a nivel subnacional.
Los países del sur de Asia recurren a políticas industriales a una tasa aproximadamente dos veces mayor que otras EMDE. Desde 2022, alrededor de la mitad de estas políticas industriales se han dirigido a la manufactura, particularmente a actividades con más o mejores empleos remunerados. Mejorar la infraestructura, las habilidades y el entorno empresarial sigue siendo una prioridad para acelerar el crecimiento y la creación de empleo.
Las reformas comerciales podrían desbloquear un mayor crecimiento al reducir las barreras comerciales, especialmente para los sectores de exportación emergentes.
