En la provincia de Quebec, ha surgido un movimiento para restringir el acceso de los adolescentes a las bebidas energéticas, impulsado por la tragedia familiar de los padres de Zachary Miron.
El catalizador de la iniciativa
La campaña busca prohibir la venta de estas bebidas a menores de 16 años. El motor de esta lucha es la muerte de Zachary Miron, un joven de 15 años que falleció en enero de 2024 durante un viaje escolar de esquí, luego de haber consumido una lata de Red Bull.
Desde aquel incidente, los padres de Miron han emprendido una batalla legal y social para evitar que otros menores se enfrenten a riesgos similares, basando sus argumentos en la necesidad de proteger la salud de los niños y adolescentes.
Evidencia forense
El impulso hacia estas restricciones se apoya, en parte, en los hallazgos de un informe forense que analizó el caso de Miron y las circunstancias que rodearon su fallecimiento.
