Expertos advierten que la humanidad podría estar entrando en un bucle doom
o ciclo de perdición, debido a una tendencia global donde las tasas de natalidad están cayendo por debajo del nivel de reemplazo poblacional, lo que conduciría a una crisis de despoblación mundial.
Factores detrás del declive demográfico
Diversos elementos socioeconómicos están contribuyendo a este malestar global que se manifiesta en la caída de los nacimientos. Entre los factores principales se encuentran:
- El costo prohibitivo de la vivienda.
- El aumento acelerado del costo de vida.
- La educación inaccesible.
- Empleadores coercitivos y costos exorbitantes de cuidado infantil.
- Una falta generalizada de esperanza en el futuro.
Además, se señala que algunas políticas gubernamentales diseñadas para combatir estos problemas, como la imposición de viviendas comunitarias para familias jóvenes o la penalización de las mujeres solteras, podrían estar agravando la situación.
Un punto de inflexión planetario
Nicholas Eberstadt, economista político del American Enterprise Institute, afirma que ha ocurrido una aceleración totalmente imprevista del declive a largo plazo de la fertilidad global, más o menos en todas partes
.
Eberstadt advierte que es posible que el mundo ya haya caído, a escala planetaria, por debajo del nivel de procreación necesario para mantener la estabilidad poblacional a largo plazo. Aunque aún no se puede confirmar con certeza, sugiere que si esto no ha sucedido ya, podría ocurrir mucho antes de lo esperado.
Datos de fertilidad por regiones
La caída de las tasas de natalidad es evidente en diversas regiones y países:
- En Ciudad de México, la tendencia es de menos de un bebé por mujer a lo largo de su vida.
- Tailandia presenta una proporción aproximada de uno a uno.
- La Oficina de Estadísticas de Australia (ABS) registró una tasa de fertilidad de 1.5 para el año 2023.
Eberstadt explicó a Foreign Affairs que para lograr la estabilidad poblacional a largo plazo se requiere un índice ligeramente superior a dos, ya que no todas las personas sobreviven hasta la edad reproductiva. Incluso potencias demográficas como India y China se encuentran actualmente por debajo de la tasa de reemplazo.
De la explosión al colapso
El siglo XX se caracterizó por una explosión demográfica, pasando de aproximadamente 1,600 millones de personas al inicio del siglo a 6,000 millones al final. Según Eberstadt, este crecimiento fue impulsado por mejoras en la salud, la disminución drástica de la mortalidad y el aumento de la esperanza de vida.
Sin embargo, este crecimiento duró solo una generación, la cual fue tan productiva como dos. El sistema económico, social y las expectativas globales modernas se construyeron sobre esa base, lo que ahora plantea implicaciones críticas para la industria, la defensa, los gobiernos y la economía futura.
Entre las consecuencias previstas se encuentra el paso de una escasez de vivienda a un excedente, la necesidad de que los empleadores ofrezcan salarios más altos para atraer a empleados escasos y la presión sobre un grupo cada vez más reducido de contribuyentes para financiar la jubilación de la población anciana.
