Un brote de hantavirus a bordo del crucero neerlandés MV Hondius ha afectado hasta el momento a ocho personas, resultando en tres fallecimientos. De los casos reportados, cinco han sido confirmados y tres permanecen como sospechosos.
La noticia ha generado inquietud y comparaciones con los primeros meses de 2020, ante lo cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha salido a dar tranquilidad. Durante una rueda de prensa el 7 de mayo, Maria van Kerkhove, directora de preparación ante epidemias y pandemias de la OMS, fue tajante: “Esto no es coronavirus. Quiero ser inequívoca en esto; no es SARS-CoV-2 ni el inicio de una pandemia de COVID”.
Van Kerkhove explicó que, aunque la situación es seria, se trata de un brote contenido que no tiene probabilidades de desencadenar una pandemia, subrayando que el virus en cuestión se propaga de manera muy distinta a la influenza o al COVID.
El virus Andes: una variante inusual
La OMS confirmó que el patógeno involucrado es el virus Andes, una forma rara de hantavirus y la única variante capaz de transmitirse de persona a persona. Mientras que el hantavirus común se transmite generalmente por el contacto con roedores infectados o sus excreciones —pudiendo alcanzar una tasa de letalidad del 40% al afectar el sistema respiratorio y, en ocasiones, los riñones—, el virus Andes no requiere el contacto directo con roedores para seguir propagándose.
Tedros Ghebreyesus, director general de la OMS, señaló que la transmisión humana se ha asociado con contactos estrechos y prolongados, especialmente entre miembros del mismo hogar, parejas íntimas y personal médico. Según el sitio web de la organización, el riesgo de contagio es mayor durante la fase temprana de la enfermedad.
El origen del brote parece rastrearse hasta un viaje de observación de aves por Argentina, Chile y Uruguay, realizado por los dos primeros casos confirmados antes de subir al crucero. En estas zonas habitan roedores portadores del virus Andes. Abdirahman Mahamud, jefe de operaciones de alerta y respuesta ante emergencias sanitarias de la OMS, comparó la situación con un brote ocurrido en Argentina en 2018 (donde se reportaron 34 casos), aunque afirmó que no anticipan una epidemia a gran escala gracias a las acciones tomadas por los Estados miembros.
No obstante, Ghebreyesus advirtió que podrían reportarse más casos en las próximas semanas, dado que el periodo de incubación del virus Andes puede extenderse hasta las seis semanas, aunque la OMS califica el riesgo para la salud pública como bajo.
Estado de los pasajeros y medidas sanitarias
El MV Hondius se dirige actualmente hacia las Islas Canarias, donde se espera que la tripulación y los pasajeros desembarquen. Ghebreyesus, quien mantiene contacto regular con el capitán, informó que no hay personas sintomáticas a bordo en este momento; los pasajeros permanecen en sus cabinas, las cuales han sido sanitizadas.
Para coordinar el descenso seguro, un experto de la OMS, dos médicos de los Países Bajos y especialistas del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) abordaron el navío en Cabo Verde.
La preocupación se extiende a pasajeros de 12 países que desembarcaron previamente en Santa Elena: Canadá, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, San Cristóbal y Nieves, Singapur, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. La OMS colabora con las autoridades de estas naciones para rastrear los contactos cercanos.
En cuanto a la atención médica:
- Un hombre se encuentra en cuidados intensivos en Sudáfrica, aunque se reporta que está mejorando.
- Tres personas fueron evacuadas el 6 de mayo; dos están estables y una no presenta síntomas.
- Un pasajero que voló a Zúrich tras desembarcar en Santa Elena desarrolló síntomas y fue confirmado como positivo al virus Andes.
Para apoyar el diagnóstico, la OMS ha gestionado el envío de 2,500 kits de detección desde Argentina hacia laboratorios de cinco países.
Tensiones diplomáticas y salud global
Este incidente ocurre en un momento de fragilidad institucional para la OMS. Tanto Estados Unidos —uno de sus mayores financistas— como Argentina —el país con más experiencia en el manejo del virus Andes— retiraron su membresía de la organización a principios de este año.
Aunque el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. No ha realizado informes públicos, el 6 de mayo emitieron un comunicado indicando que la administración monitorea la situación y trabaja con socios internacionales. La OMS confirmó que mantiene el intercambio de información con el CDC.
Ante este escenario, Tedros Ghebreyesus hizo un llamado a la reflexión sobre la importancia de la universalidad en la seguridad sanitaria: “Los virus no entienden de políticas ni de fronteras. Espero que esto sea una lección para el mundo entero, porque la solidaridad es nuestra mejor inmunidad”.
