El Gobierno de los Países Bajos ha anunciado la asignación de 100 millones de euros destinados a compensar a los importadores y vendedores de fuegos artificiales, como medida paliativa tras la implementación de la prohibición de estos productos.
A pesar de la cuantía del fondo, la reacción del sector de la pirotecnia ha sido marcadamente negativa. Representantes de la industria han calificado el plan de compensación como «insuficiente», describiendo la medida como «completamente inaceptable».
