Suhaili, quien se desempeñó como regente de Lombok Central durante dos periodos, ha sido ingresado en prisión tras una sentencia definitiva. El exmandatario fue condenado a ocho meses de cárcel como resultado de un fallo de casación relacionado con un caso de fraude.
La ejecución de la pena fue llevada a cabo por la fiscalía, en un procedimiento en el que destacó la intervención de una fiscal que coordinó el traslado del exregente, quien fue conducido con las manos esposadas hacia el centro penitenciario.
La noticia ha generado diversas reacciones en su entorno cercano. En la aldea de Mertak Tombok, algunos residentes han manifestado su tristeza y preocupación por la situación de Suhaili, elevando oraciones por la protección divina del exfuncionario.
