El sector inmobiliario de lujo está experimentando un giro estratégico hacia la renovación de propiedades. Esta tendencia es impulsada principalmente por dos factores críticos: la creciente escasez de ubicaciones de primer orden y el envejecimiento del parque de villas existentes.
Ante la dificultad de encontrar terrenos privilegiados para nuevas construcciones, la rehabilitación de infraestructuras antiguas se ha posicionado como la vía principal para mantener la oferta y el valor en el segmento de alta gama.
