Rusia llevó a cabo una versión reducida de su desfile del Día de la Victoria, en un contexto marcado por la prolongación del conflicto bélico en Ucrania.
Celebraciones limitadas y críticas a la OTAN
El presidente Vladímir Putin presidió el evento militar, el cual fue significativamente menor en escala en comparación con años anteriores. Durante la ceremonia, el mandatario ruso aprovechó el espacio para lanzar denuncias contra la OTAN.
La decisión de limitar las festividades ocurre mientras Rusia enfrenta asaltos audaces por parte de las fuerzas ucranianas.
Reacción desde Ucrania
En relación con el evento en Moscú, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se refirió a la situación señalando, mediante un tono de decreto, que Moscú podía llevar a cabo el desfile del Día de la Victoria.
