Mojtaba Khamenei, el nuevo Líder Supremo de Irán, se mantiene alejado del escrutinio público tras haber resultado herido en el ataque que provocó la muerte de su padre al comienzo de la guerra. A pesar de su ausencia física en los espacios oficiales, informes de inteligencia de Estados Unidos indican que Khamenei continúa desempeñando un papel fundamental en la dirección del Estado.
Estrategia de guerra y negociaciones secretas
Según evaluaciones de la inteligencia estadounidense, el líder iraní estaría participando de manera secreta en la formulación de la estrategia de Teherán para las negociaciones con Estados Unidos, con el objetivo de poner fin al conflicto bélico. Para ello, Khamenei coordinaría sus acciones con funcionarios de alto rango del régimen.
Un sistema de poder fragmentado
A pesar de la influencia de Khamenei, la estructura de poder en Irán se describe como caótica y dividida tras el cambio de liderazgo. Las autoridades reconocen que en Teherán no existe actualmente una vertical de mando clara y que el sistema de toma de decisiones permanece fragmentado.
Secretismo extremo y comunicaciones
La ubicación exacta de Mojtaba Khamenei sigue siendo un misterio para los servicios de inteligencia de Estados Unidos. El líder evitaría el uso de cualquier medio de comunicación electrónico, limitando sus interacciones a reuniones presenciales o el uso de mensajeros personales para transmitir instrucciones.

Contexto político y tensiones regionales
En el ámbito interno, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha afirmado haber mantenido un encuentro con el Líder Supremo. Paralelamente, la situación regional se mantiene tensa, con reportes de explosiones registradas cerca del estrecho de Ormuz.
Asimismo, han surgido señalamientos sobre la gestión de Khamenei, incluyendo informes que analizan la existencia de una red de «cleptocracia global» vinculada al líder.
