Grecia ha emitido una alerta ante el incremento de la presión migratoria en sus fronteras. Según informes recientes, se estima que más de 500.000 migrantes se encuentran actualmente en Libia con el objetivo de ingresar a Europa.
Esta situación ha provocado que la isla de Creta se convierta en un nuevo punto estratégico de llegada, registrando un aumento constante de inmigrantes irregulares que buscan alcanzar territorio europeo a través del archipiélago griego, lo que ha puesto a la isla bajo una presión migratoria creciente.
