La policía de Londres se encuentra en estado de alerta para supervisar dos movilizaciones simultáneas: la marcha anual pro-Palestina del «Día de la Nakba» y la manifestación de extrema derecha «Unite the Kingdom» (UTK), liderada por Tommy Robinson.
El primer ministro, Keir Starmer, ha calificado a Robinson y a los organizadores de este rally como «individuos con largos historiales de violencia y extremismo». Estas declaraciones fueron publicadas por Starmer en un artículo para el sitio web de la radio LBC, mientras decenas de miles de personas se desplazan hacia la capital británica para asistir a la convocatoria de Robinson, cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon.
Según Starmer, el objetivo de estos grupos es «inflamar y dividir», buscando el respaldo de «agitadores de extrema derecha de todo el mundo» para lograrlo.
Como medida preventiva, el gobierno británico ha prohibido la entrada al país a 11 personas, entre ellas un eurodiputado polaco de extrema derecha, antes de la celebración del evento. «Me niego a quedarme de brazos cruzados y permitir que ese veneno sea importado al Reino Unido», sentenció el mandatario.
