Ucrania ha ejecutado una ofensiva masiva de drones contra Moscú y diversas regiones de Rusia, resultando en al menos tres personas fallecidas y 18 heridas.
Según informaron los medios estatales rusos, este ataque es calificado como el de mayor escala en más de un año. Reportes detallan que un total de 556 drones fueron derribados durante la operación.
Esta acción ha sido descrita como un «ataque de represalia», lo que pone de manifiesto una intensificación en el intercambio de drones entre ambas naciones.
En otro frente, se ha reportado el despliegue de un robot terrestre ucraniano que utilizó 300 kilogramos de explosivos para destruir por completo un edificio de apartamentos que servía como refugio para soldados rusos.
