El gobierno de Grecia ha iniciado el proceso de retirada de la batería de misiles Patriot que había sido desplegada anteriormente en la zona norte del país. Esta medida, reportada por diversos medios, pone fin a la estancia del sistema de defensa antiaérea, que había sido enviado originalmente tras una solicitud específica realizada por Bulgaria.
La presencia de estos equipos militares en territorio griego tenía como objetivo estratégico reforzar la protección ante posibles amenazas externas, incluyendo la defensa frente a misiles. La decisión de retirar el sistema marca un cambio en el despliegue de los recursos de defensa que estaban destinados a cubrir el espacio aéreo solicitado por el país vecino.
Hasta el momento, los informes confirman que la operación de repliegue de los sistemas Patriot, que habían sido posicionados para salvaguardar áreas como la costa del Mar Negro búlgara, se encuentra en marcha. Las autoridades competentes no han detallado las razones operativas específicas detrás del movimiento, limitándose a informar sobre la retirada del equipo que había sido movilizado bajo petición expresa de las autoridades búlgaras.
