Nirvana Nokwe-Mseleku denuncia agresión sexual en el set de ‘Red Ink’ y Bonko Khoza niega los cargos
La actriz sudafricana Nirvana Nokwe-Mseleku ha reavivado un caso que sacude la industria del entretenimiento en Sudáfrica al acusar públicamente a su excompañero de reparto, el actor Bonko Khoza de agresión sexual durante el rodaje de la serie *Red Ink*. Las acusaciones, que resurgieron con fuerza en los últimos días, han generado un intenso debate en redes sociales y medios locales, mientras Khoza rechaza categóricamente las imputaciones.

En una entrevista exclusiva, Nokwe-Mseleku compartió detalles devastadores sobre cómo el incidente afectó su carrera y su salud mental, afirmando que su experiencia en la industria del entretenimiento se volvió «oscura» tras los hechos. «Me rompió», declaró en declaraciones que circularon ampliamente, explicando que decidió retirarse temporalmente de la actuación como consecuencia directa de lo ocurrido. Su testimonio, publicado originalmente en plataformas digitales, ha sido retomado por medios como The Citizen y The South African, donde relató cómo el ambiente en el set se volvió insostenible tras el episodio.

Por su parte, Khoza ha respondido a través de declaraciones oficiales en portales como News24 y TimesLIVE, donde insistió en su inocencia y calificó las acusaciones de «infundadas». «Mi familia ha sufrido junto a mí», aseguró en uno de sus comunicados, añadiendo que está dispuesto a someterse a cualquier investigación que aclare los hechos. Sin embargo, no ha proporcionado detalles específicos sobre el caso ni ha mencionado si habrá acciones legales por parte de Nokwe-Mseleku.
El caso ha reabierto heridas en un sector ya marcado por controversias similares en los últimos años. Mientras los seguidores de ambas figuras debaten en redes, el futuro de su colaboración profesional —si es que la hubo— queda en el aire. Lo cierto es que, más allá de las versiones enfrentadas, el impacto en la carrera de Nokwe-Mseleku ya es visible: tras años en la industria, su decisión de alejarse temporalmente de las cámaras refleja el peso de una experiencia que, según ella, marcó un antes y después en su vida.
El caso sigue bajo escrutinio público, y aunque no hay confirmación de que las autoridades hayan iniciado una investigación formal, los medios locales continúan dando seguimiento a los desarrollos.
