Las autoridades indonesias han intensificado las medidas de control para frenar el aumento de las peregrinaciones ilegales, logrando interceptar a numerosos ciudadanos que pretendían viajar a La Meca utilizando procedimientos irregulares.
En operaciones recientes, el Grupo de Trabajo de Hajj de la Policía Nacional (Satgas Haji Polri) ha reforzado su presencia para proteger a la ciudadanía frente a estas prácticas. En el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta, se impidió la salida de 32 personas que intentaban viajar de forma ilícita, un grupo que inicialmente había declarado que su destino era China por motivos turísticos. Asimismo, en una intervención separada en la misma terminal aérea, el servicio de inmigración retrasó el viaje de otros 89 candidatos que pretendían utilizar visados de trabajo para acceder a la peregrinación.
De manera similar, en Surabaya, las autoridades migratorias confirmaron la cancelación de la salida de 18 personas adicionales que no cumplían con los procedimientos legales requeridos para realizar el Hajj. Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia liderada por las autoridades para asegurar que los peregrinos sigan los canales oficiales establecidos por el Estado.
La vigilancia en los puntos de salida del país se mantiene activa, con el objetivo de desarticular los intentos de organizaciones o individuos que facilitan estos viajes irregulares, exponiendo a los ciudadanos a riesgos legales y de seguridad durante su travesía.
