La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este martes 9ª emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), un reconocimiento que refleja la gravedad y expansión del virus en la región. Según las últimas cifras oficiales, el brote ha dejado al menos 131 muertes confirmadas, una cifra que supera el umbral de alerta global y obliga a una respuesta coordinada a nivel mundial.
El anuncio de la OMS llega en medio de una escalada preocupante: las autoridades congoleñas reportaron inicialmente más de 100 fallecidos, mientras que seis ciudadanos estadounidenses habrían estado expuestos al virus en áreas afectadas. Aunque no se ha confirmado transmisión del virus en territorio estadounidense, la OMS destacó el riesgo de propagación internacional, especialmente en un contexto donde la RDC comparte fronteras con países como Uganda, Ruanda y Sudán del Sur, donde ya se han registrado casos sospechosos.
El brote actual se ha convertido en el tercer más letal registrado en la historia del ébola, superando en mortalidad a epidemias anteriores como la de 2014-2016 en África Occidental, que dejó más de 11,000 muertos. La OMS subrayó que la situación en la RDC es compleja debido a conflictos armados en zonas afectadas, lo que dificulta el acceso de equipos médicos y la implementación de protocolos de contención. Además, el país será sede de la Copa Mundial de Fútbol 2026 (juntamente con Canadá y Estados Unidos), lo que ha generado alertas sobre posibles riesgos durante el torneo, aunque hasta el momento no hay evidencia de que el virus esté presente en las ciudades organizadoras.
En una reunión de emergencia convocada para analizar la situación, la OMS instó a los países vecinos a reforzar sus sistemas de vigilancia epidemiológica y a activar planes de respuesta rápida. «Este es un momento crítico», declaró un portavoz de la organización sin citar fuentes específicas en los informes disponibles, al tiempo que recordó que la declaración de emergencia global permite movilizar recursos internacionales y acelerar la investigación de vacunas y tratamientos.
Mientras tanto, las autoridades congoleñas trabajan con apoyo de la OMS y organizaciones como Médicos Sin Fronteras para contener el brote, aunque los desafíos logísticos persisten. La comunidad internacional observa con preocupación cómo este nuevo episodio de ébola pone a prueba la capacidad de respuesta global ante enfermedades infecciosas de alto riesgo.
