Jon Voight se reunió con Donald Trump para impulsar incentivos fiscales que salven la industria cinematográfica
El actor Jon Voight, conocido por su prolífica carrera en Hollywood, se reunió en los primeros meses de 2026 con el expresidente Donald Trump para abogar por la renovación de un crédito fiscal federal que busque revitalizar la producción de películas y series de televisión en Estados Unidos.
Según fuentes cercanas al tema, el encuentro forma parte de un esfuerzo conjunto entre figuras del cine, estudios de producción y sectores industriales para evitar la fuga de inversiones hacia otros países que ofrecen beneficios más atractivos. La medida, que ya ha sido discutida en círculos legislativos, podría tener un impacto directo en la generación de empleo y el mantenimiento de estudios en suelo estadounidense.
La industria del entretenimiento enfrenta en los últimos años una competencia global por atraer producciones, donde países como Canadá, Reino Unido y varios destinos de Europa y Asia han implementado paquetes de incentivos fiscales para captar grandes presupuestos. La reunión de Voight con Trump —quien ha mostrado en el pasado interés por políticas que beneficien a sectores económicos clave— podría ser un primer paso para reactivar negociaciones en el Congreso.

Mientras tanto, otros actores como Sylvester Stallone también se han sumado a la causa, presionando por reformas que eviten el cierre de platós y la pérdida de miles de puestos de trabajo en un sector que emplea a cientos de miles de personas en todo el país.
No se han revelado aún detalles sobre los términos específicos del crédito fiscal ni sobre posibles fechas para su aprobación, pero el tema ya figura en las prioridades de organizaciones gremiales que representan a directores, guionistas y técnicos.
La industria del cine estadounidense, históricamente motor de la economía creativa del país, enfrenta un momento crítico. La falta de incentivos podría acelerar la tendencia de producciones a buscar alternativas en el extranjero, donde el costo de producción es menor y los beneficios fiscales, más generosos.
¿Logrará esta iniciativa revertir la situación? Por ahora, el debate sigue abierto, pero el apoyo de figuras como Voight —cuya carrera abarca más de cinco décadas— le da un peso simbólico adicional a la causa.
