La compañía energética BP ha destituido de manera abrupta a su presidente, Albert Manifold, tras surgir preocupaciones relacionadas con su comportamiento y la gobernanza de la organización.
La salida de Manifold responde a señalamientos sobre conductas calificadas como «bullying» (acoso) y un comportamiento «dominante» u «opresivo». Según se ha informado, la empresa citó «serias preocupaciones» sobre su conducta, así como problemas de gobernanza para justificar la remoción del cargo.
Por su parte, Albert Manifold ha disputado las acusaciones de irregularidades que han llevado a su destitución, rechazando los señalamientos de mala conducta.
