El diputado macronista Karl Olive se convirtió en el centro de una polémica tras ser grabado subido al capó de un coche durante la celebración por la victoria del París Saint-Germain (PSG) en la final de la Ligue 1. Las imágenes, que circulan en redes sociales, mostraron al político en una actitud que algunos calificaron de «pitoable» y que él mismo intentó justificar como parte del «espíritu festivo» tras el título.
Un gesto que generó críticas
El medio La Libre describió el momento como un «ejemplo lamentable» para un representante público, especialmente en un contexto donde el PSG logró su décimo título de liga en Francia. Olive, diputado de la mayoría presidencial, defendió su acción argumentando que la emoción del momento superó los límites de la contención, aunque admitió que «un diputado debe saber dar ejemplo».

La polémica se intensificó cuando otros medios, como Le Parisien, destacaron que el diputado insistió en que su gesto respondía a un «espíritu de fiesta», sin embargo, la reacción en redes fue mayoritariamente crítica. Algunos usuarios cuestionaron si un parlamentario debía priorizar la pasión deportiva sobre el decoro institucional.
Explicaciones y disculpas
En declaraciones a LCP-Assemblée nationale y RTL, Olive reconoció que «la pasión tomó el control sobre la razón» y presentó sus disculpas por el malentendido generado. «Fue un gesto espontáneo, pero entiendo que pueda interpretarse como inapropiado», declaró, añadiendo que no buscaba faltar el respeto a nadie.
Mientras tanto, La Voix du Nord calificó la situación como una «polémica sin importancia», aunque admitió que las imágenes dejaron a muchos perplexos. La controversia llegó en un momento en que el PSG celebraba su consagración como campeón, con figuras como Mbappé y Messi liderando el equipo.
La cuestión ahora es si este episodio afectará la percepción pública de Olive como diputado, especialmente en un año electoral donde cada gesto cobra mayor relevancia política.
