Paris Saint-Germain sigue dominando la Liga 1 francesa con su habitual solvencia, pero dos de sus figuras más destacadas en el último ciclo —Lee Kang-in e Gonzalo Higuaín— han enfrentado una realidad incómoda: en el Champions League, el escenario donde se deciden los verdaderos títulos de élite, no siempre han tenido las oportunidades que merecen.
El club parisino, acostumbrado a coronarse en el campeonato doméstico, ha encontrado en la Liga de Campeones un escenario más exigente. Mientras jugadores como Neymar, Kylian Mbappé o Vinícius Jr. acumulan minutos y protagonismo en la máxima competición continental, Lee Kang-in —clave en la mediocampo ofensivo y en la selección surcoreana— y Gonzalo Higuaín, histórico goleador del equipo, han visto limitadas sus participaciones en una fase de grupos que, en ediciones recientes, ha dejado fuera a equipos con planteles de alto nivel.
El Champions League, apodado como la ‘guerra de las estrellas’, exige un nivel de consistencia y adaptabilidad que no siempre se alinea con las rotaciones tácticas de la PSG. Aunque el equipo francés ha logrado avances, su desempeño en la fase decisiva —especialmente en octavos y cuartos— ha sido irregular, lo que ha reducido el tiempo de juego para figuras como Lee Kang-in, quien, pese a su talento, no ha tenido la continuidad esperada en un torneo donde cada minuto cuenta.
La paradoja para PSG es clara: mientras acumula títulos en Francia, el Champions League sigue siendo un reto. La pregunta que persiste es si el equipo está listo para dar el salto definitivo en Europa, donde el simple hecho de participar no garantiza minutos para todos sus talentos.
