El gobierno de Estados Unidos ha anunciado la implementación de nuevos aranceles motivados por preocupaciones relacionadas con el trabajo forzado en las cadenas de suministro globales.
Amenazas comerciales a 60 socios
Donald Trump ha advertido sobre la imposición de gravámenes a 60 socios comerciales, mencionando específicamente a países como el Reino Unido y Canadá. Esta medida surge como parte de una estrategia para combatir las importaciones vinculadas a la mano de obra forzada.
Dentro de estas propuestas, se ha señalado un arancel del 12,5%, cifra que podría afectar directamente a naciones como Nueva Zelanda en el marco de esta ofensiva contra el trabajo esclavo.
Reacciones internacionales
El anuncio ha generado tensiones diplomáticas. El Primer Ministro de Australia ha declarado que su país mantiene un «desacuerdo ideológico» con Estados Unidos tras la revelación de estos aranceles antisclavitud.
