Los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS) han retomado sus actividades habituales tras superar una situación de riesgo provocada por una fuga en el segmento ruso de la estación.
La tripulación se enfrentó a la posibilidad de una evacuación de emergencia mientras los equipos rusos trabajaban para sellar la filtración. Sin embargo, la amenaza de evacuación ha terminado, permitiendo que los astronautas regresen a sus labores a bordo.
En cuanto al estado técnico de la infraestructura, se ha informado que la primera fuga ha sido sellada con éxito, aunque todavía queda una segunda que debe ser reparada.
Este incidente ha generado una creciente inquietud sobre el estado actual de la navegación espacial rusa. El fallo en el módulo, descrito como una pieza fundamental del orgullo del Kremlin, ha incrementado las dudas sobre la estabilidad y fiabilidad de sus sistemas en la ISS.
