Científicos chinos han descubierto el cementerio de ballenas más grande, profundo y antiguo del mundo en el fondo del Océano Índico. Ubicado en la Zona Diamantina, a siete kilómetros de profundidad, el sitio alberga restos que datan de hace 5,3 millones de años, según una investigación publicada este miércoles en la revista Nature. El hallazgo revela ecosistemas vibrantes que sobreviven gracias a la acumulación masiva de esqueletos en el lecho marino.
¿Cómo se descubrió este yacimiento submarino?
El descubrimiento fue realizado por investigadores de la Academia China de Ciencias utilizando el sumergible Fendouzhe. Durante 2023, el equipo completó 32 inmersiones en un corredor de 1.200 kilómetros al oeste de Australia, logrando identificar cerca de 500 esqueletos. Xiaotong Peng, autor principal del estudio, señaló que el equipo quedó «atónito» ante la magnitud del hallazgo, que supera cualquier expectativa previa sobre la distribución y antigüedad de estos depósitos biológicos.

¿Qué vida habita en el cementerio de ballenas?
Los investigadores observaron una amplia variedad de animales, incluyendo medusas, gusanos, caracoles, crustáceos, estrellas quebradizas y moluscos bivalvos, muchos de los cuales podrían ser especies nuevas para la ciencia. Según Zhou Peng, coautor del estudio, estos ecosistemas ofrecen una perspectiva distinta sobre el oscuro y frío fondo oceánico. Se estima que, en toda la Zona Diamantina, podrían existir más de 10 millones de cadáveres de ballenas, principalmente de ballenas picudas. Estos restos contienen aproximadamente 6,7 millones de toneladas de carbono secuestrado, actuando como una fuente de sustento vital similar a la de las fuentes hidrotermales.
¿Por qué es importante este hallazgo para la ciencia?
El descubrimiento aporta datos críticos para comprender la evolución y distribución de los cetáceos a lo largo del tiempo geológico. Craig Smith, oceanógrafo de la Universidad de Hawái y descubridor del primer «whale fall» en 1987, calificó el hallazgo como «extremadamente emocionante» por su importancia en el registro fósil. Por su parte, el paleontólogo estadounidense Stephen Godfrey comparó la relevancia de este sitio con el descubrimiento de las fuentes hidrotermales en 1977, sugiriendo que este cementerio es solo el primero de muchos «éxitos de taquilla» que esperan ser encontrados en las profundidades del océano.

Aunque este es el cementerio más extenso localizado hasta la fecha, el estudio sugiere que podrían existir otros sitios similares frente a las costas de Sudáfrica, la península ibérica y las islas Crozet, basándose en fósiles recuperados anteriormente mediante técnicas de arrastre.
