Un cambio sencillo en el supermercado podría aliviar el dolor menstrual con la misma eficacia que los analgésicos comunes, según revela un estudio publicado en la revista Nature Communications. Investigadores de la Universidad de Oxford y la Universidad de Bristol hallaron que sustituir el ácido gamma-linolénico (GLA), un ácido graso presente en algunos suplementos y alimentos, por el omega-3 —común en pescados grasos, nueces o semillas de lino— redujo los síntomas en un 30% en participantes con dolor menstrual severo.
¿Qué es el ácido gamma-linolénico y por qué podría ayudar?
El GLA, según explicaron los autores del estudio, es un compuesto que el cuerpo convierte en prostaglandinas —moléculas inflamatorias vinculadas al dolor menstrual—. Sin embargo, su efectividad depende de la dieta previa: en mujeres con niveles bajos de omega-3, el GLA no mostró beneficios significativos. «El omega-3 actúa como un regulador natural de la inflamación», declaró la doctora Emma Smith, coautora del estudio. «Cuando hay suficiente en la sangre, el cuerpo prioriza su uso para reducir la producción de prostaglandinas dolorosas».

Los hallazgos, basados en un ensayo clínico con 160 mujeres, sugieren que alimentos ricos en omega-3 —como salmón, caballa o semillas de chía— podrían ser una alternativa viable para quienes buscan aliviar el dolor sin recurrir a ibuprofeno o paracetamol. «No se trata de reemplazar los medicamentos, sino de ofrecer una opción complementaria respaldada por evidencia», aclaró Smith.
¿Cómo se compara con otros tratamientos?
El estudio destaca que el omega-3 no solo es efectivo, sino también más accesible que otros enfoques. Por ejemplo, la terapia hormonal —como las píldoras anticonceptivas— reduce el dolor en un 50% en algunos casos, pero requiere prescripción médica y puede tener efectos secundarios. En cambio, incorporar omega-3 a la dieta no implica riesgos graves y está al alcance de cualquier persona, según los investigadores.
Además, el análisis reveló que el efecto del omega-3 se observó ya después de tres meses de consumo regular. «Es un cambio sostenible», comentó la doctora Sarah Johnson, ginecóloga consultada por la BBC. «A diferencia de los analgésicos, que alivian el dolor temporalmente, el omega-3 trabaja en la prevención a largo plazo».
¿Qué alimentos incluir para obtener omega-3?
El estudio identificó las siguientes fuentes como las más efectivas para aumentar los niveles de omega-3 en sangre:
- Pescados grasos: salmón (1.2 gramos por cada 100 gramos), caballa (2.2 gramos) o arenque (1.5 gramos).
- Semillas: lino molido (2.3 gramos por cucharada), chía (1.8 gramos) o cáñamo (1 gramo).
- Frutos secos: nueces (2.5 gramos por porción de 30 gramos).
Los investigadores recomiendan consumir al menos dos porciones de estas fuentes por semana para lograr resultados similares a los observados en el estudio. «La clave está en la constancia», advirtió Smith. «No es un efecto inmediato, pero con el tiempo, el cuerpo regula mejor la inflamación».

El estudio, financiado por el National Institute for Health Research del Reino Unido, subraya que estos hallazgos podrían tener un impacto global: el dolor menstrual afecta a una de cada cinco mujeres en edad reproductiva, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). «Es una solución que podría mejorar la calidad de vida de millones sin depender de fármacos», concluyó Smith.
Para profundizar en los mecanismos biológicos detrás del estudio, los autores compartieron un video explicativo:
