El hinchazón en cuello y garganta puede ser una señal de síndrome de liberación de citocinas localizadas (CRS) tras la terapia con células T CAR, según advierte un estudio publicado en Angioedema News. Este efecto secundario, aunque menos grave que el CRS sistémico, requiere atención médica inmediata para evitar complicaciones.
¿Qué es el CRS y por qué ocurre después de la terapia con células T CAR?
Las células T CAR (receptor de antígeno quimérico) son un tratamiento avanzado para ciertos cánceres, como linfomas y leucemias. Según el estudio, el CRS surge cuando estas células activadas liberan citocinas —moléculas que regulan la respuesta inmune— en exceso. En la mayoría de los casos, el CRS es sistémico, pero en algunos pacientes puede manifestarse de forma localizada, afectando principalmente la zona del cuello y la garganta.

El doctor John Wherry, inmunólogo de la Universidad de Pensilvania y autor del estudio, explicó a Angioedema News que «el edema angioneurótico (angioedema) en estas zonas es una señal clave de que el CRS podría estar limitado a tejidos específicos, pero no debe subestimarse». Según datos del estudio, hasta un 15% de los pacientes que reciben terapia con células T CAR experimentan algún grado de hinchazón localizada en las primeras 72 horas postratamiento.
¿Cómo se diferencia el CRS localizado del sistémico?
Mientras el CRS sistémico incluye síntomas como fiebre alta, presión arterial baja y dificultad respiratoria, el CRS localizado se caracteriza por:
- Hinchazón asimétrica en cuello o garganta (puede dificultar la deglución).
- Enrojecimiento o calor en la zona afectada.
- Dolor leve a moderado, sin afectar otros órganos.
Según el estudio, estos síntomas suelen aparecer entre 24 y 48 horas después de la infusión de células T CAR y pueden persistir hasta 5 días si no se trata. El doctor Wherry advierte que, aunque menos peligroso, el CRS localizado puede progresar a sistémico si no se interviene a tiempo.
¿Qué hacer si se presenta hinchazón en cuello o garganta?
Ante cualquier signo de edema en estas zonas, los pacientes deben:

- Buscar atención médica inmediata, incluso si no hay otros síntomas.
- Informar al equipo oncológico sobre la terapia reciente con células T CAR.
- Evitar automedicarse con antiinflamatorios, ya que podrían enmascarar síntomas.
El estudio destaca que el tratamiento temprano con corticoesteroides o anticuerpos monoclonales (como tocilizumab) reduce significativamente la duración de los síntomas. «La clave es actuar rápido», señala Wherry. Según datos de ensayos clínicos citados en el informe, el 80% de los casos de CRS localizado se resuelven en menos de 48 horas con manejo adecuado.
¿Por qué es importante monitorear estos síntomas?
El CRS, incluso en su forma localizada, puede ser un indicador de la eficacia del tratamiento. Según el estudio, pacientes con CRS leve (incluyendo hinchazón localizada) tienen una tasa de respuesta completa al cáncer del 60%, frente al 40% en aquellos sin CRS. Sin embargo, la falta de diagnóstico temprano aumenta el riesgo de complicaciones.
El doctor Wherry recomienda a los centros de oncología implementar protocolos de seguimiento estrecho durante las primeras 72 horas postratamiento, especialmente en pacientes con antecedentes de alergias o angioedema hereditario, grupos con mayor riesgo de reacciones graves.
Para más detalles sobre los síntomas y protocolos de manejo, consulte la guía completa en Angioedema News.
